Imagina que el mástil de la guitarra no tiene notas, sino que es una cinta infinita donde siempre se repiten los mismos dibujos. Esta secuencia es como un código que nunca cambia: primero encuentras una pieza sencilla, luego una doble, otra vez la sencilla y finalmente dos piezas que encajan de lado, que son la base y el complemento.
Lo que hace que esto sea fácil de entender es que la pieza doble es un bloque recto (un rectángulo), pero la base y el complemento son como dos piezas de un rompecabezas que tienen un corte inclinado; cuando las juntas por ese lado diagonal, forman un triángulo. Así, mientras recorres la guitarra, solo tienes que recordar que vas pasando de un cuadrado a un triángulo, usando siempre una pieza sencilla como puente entre ellos. Es como caminar por un sendero donde siempre sabes qué piedra sigue porque el patrón sencillo-rectángulo-sencillo-triángulo se repite una y otra vez sin romperse jamás.
La secuencia universal funciona como el lenguaje que fluye a lo largo de los buses de datos, es decir, es el código que se lee de forma horizontal recorriendo el largo de las cuerdas. Sin embargo, para entender nuestra posición exacta, el método organiza esta información en los cinco grupos de figuras, los cuales se caracterizan por leerse de forma transversal, tal como se han estudiado tradicionalmente las escalas. Esta doble lectura crea un sistema de coordenadas perfecto: mientras la secuencia universal nos permite desplazarnos con libertad a lo largo del mástil siguiendo los bits geométricos, los grupos de figuras nos permiten "hacer un corte" y reconocer la estructura de arriba hacia abajo, garantizando una ubicación instantánea y una compatibilidad total con la ejecución técnica convencional.
La secuencia universal puede definirse esencialmente como la Pentatónica Horizontal, ya que representa la verdadera esencia del movimiento a lo largo de todo el mástil. A diferencia de las posiciones estáticas, esta es única y universal: funciona como una cinta de datos infinita que recorre los buses de datos de un extremo a otro. Al entender la pentatónica de forma horizontal bajo el código de figuras geométricas, el intérprete deja de saltar entre "cajas" aisladas para fluir a través de una sola estructura continua. Esta visión transforma el aprendizaje, pues ya no se trata de memorizar cinco posiciones diferentes, sino de seguir la ruta de la Pentatónica Horizontal, cuya lógica se mantiene inalterable sin importar en qué cuerda o traste se comience.
La Figura Base recibe su nombre por una razón fundamental: es el contenedor de la tónica y el punto de anclaje de todo el sistema. Según el lugar donde ubiquemos la tónica dentro de esta figura, determinaremos el tipo de escala que estamos ejecutando (mayor, menor o sus respectivos modos). Lo revolucionario de este enfoque es que, aunque la tónica se desplace para cambiar la sonoridad, la distribución geométrica de toda la estructura base permanece inalterable. Esto permite que el músico mantenga el mismo mapa visual y la misma lógica de movimientos, transformando la teoría de escalas en un simple ejercicio de reubicación de la tónica dentro de una estructura sólida y garantizada.




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